La tragedia de envejecer en El Poblado

Actualizado: 4 de oct de 2019

Mi abuelo solía vivir en un barrio de Medellín; El Poblado. Era un sitio tranquilo entre árboles y el rumor lejano de alguna quebrada, era muy agradable ir a visitarlo, pues siempre tenían buena parva, gaseosa y sobre todo, historias para contar.


La visita de diciembre del año pasado, fue un poco distinta, pues un mes anterior, mi abuelo sufrió un accidente automovilístico bastante grave, algunos dicen que fue por culpa de su edad y la pérdida natural de visión, así que se le prohibió manejar. Para él esto fue una catástrofe, aunque en su momento no entendíamos por qué.


Las secuelas de no poder manejar, a mí parecer, fueron peores que las del accidente. La imposibilidad de no poder salir de la casa y el tener que depender de alguien para ir a cualquier lugar, hicieron decaer su, al punto de terminar postrado en la cama sin quererse mover, hasta que murió. Pasó, en solo 5 años, de la vitalidad y la fuerza, al desanimo.


La verdad es que en el barrio donde él vivía, por las calles empinadas, le impedían salir con facilidad a la calle. Los obstáculos que tenía que superar a su edad eran demasiados,y algunos hasta peligrosos. Un hombre que en su juventud era reconocido por su fuerza y valentía, en su vejez, no soportaba el miedo al cruzar la calle; la frustración de caerse tratando de bajar algún andén, destruyeron su espíritu de arriero, creería yo.


La verdad es que, según la Secretaría de Movilidad de Medellín, en el 2017 el 42,9% de los muertos en accidentes de tránsito tenían más de 50 años, solo en diciembre de 2017 el 75% de los peatones muertos eran mayores a 50 años. En la ciudad no se tienen andenes continuos para poder caminar por ellos, es más, muchas vías ni siquiera los tienen. Debemos entender que esta ciudad en la que escogimos vivir, o en la que nos tocó, aún faltan muchos elementos para hacer que el peatón tenga una experiencia más gratificante en las calles.


Masurbanocolombia@gmail.com

Medellín, Colombia