Las técnicas de recolección de datos de Más Urbano

Para Más Urbano es muy importante la recolección de datos, pues ésta nos permite entender las ciudades no desde un punto de vista personal, sino desde una visión más amplia que tiene en cuenta la experiencia y la mirada de muchas personas. Actualmente, Más Urbano utiliza diversos métodos de recolección de datos que van desde las conversaciones espontaneas con variados públicos hasta la indagación con expertos.

Cuando hace 5 años empezamos a contar el número de ciclistas que transitaban por nuestras ciudades, nosotros no éramos conscientes del impacto que esto podía tener en nuestro trabajo de investigación y sobre lo importante que era observar la ciudad en diferentes días, horas y de diferentes maneras. Aunque nuestra metodología tiene su fuente en la del arquitecto Jan Gehl, en nuestro recorrido nos hemos ido encontrado otras herramientas y conclusiones diferentes a las que él encontró hace mas de 60 años. Y es porque que cada lugar es único y aunque las personas de todo el mundo puedan tener las mismas necesidades, su manera de satisfacerlas difiere un poco, por ejemplo, a diferencia de la preferencia que tienen algunos habitantes de ciertos países por la contemplación en el espacio público, en las ciudades de Suramérica son más deseables la música y el baile.

Cuando Más Urbano define sus proyectos, las diversas técnicas de recolección de datos son el primer paso. Nos esforzamos en que nuestras decisiones estén basadas en ellos, los cuales, posteriormente, siempre pueden modificarse, adaptarse y corregirse, en especial, al implementar opciones como la del Urbanismo Táctico que, generalmente, usamos en nuestros proyectos. Nos hemos dado cuenta que nunca es posible tener suficiente información, ni llegar a tener un estudio o un análisis completo y definitivo y, esto es lo que más nos mueve a continuar indagando e implementado diversas metodologías de recolección de datos.


Las técnicas de recolección de datos se clasifican en cualitativas, cuantitativas y mixtas.

La investigación cuantitativa, es la que busca recolectar datos numéricos o exactos. Sus técnicas son estandarizadas, sistemáticas y buscan obtener datos precisos.

La investigación cualitativa, en cambio, busca obtener información sobre el contexto y las características de los fenómenos sociales. Por esta razón, los datos numéricos no son suficientes y requieren técnicas que permitan conocer más profundamente las realidades que se desea analizar.

Las técnicas mixtas, como su nombre lo indica, son aquellas que permiten recolectar información cualitativa y cuantitativa a la vez.

A continuación, compartimos las herramientas que más utilizamos:


Entrevistas


La entrevista es una conversación planificada que tiene el objeto de indagar sobre un tema en específico. Las entrevistas pueden ser de varios tipos y están enfocadas a públicos pequeños, por esta razón se escogen las personas con cuidado dependiendo de ciertas categorías escogidas previamente. Hay entrevistas informales, estructuradas y semiestructuradas, dentro de esta herramienta incluimos también debates.

Una entrevista estructurada es aquella en la cual el entrevistador tiene una lista de preguntas definidas previamente y se limita estrictamente a ellas.

En la entrevista semiestructurada existe una guía de preguntas o temas generales de conversación. Sin embargo, el entrevistador puede desarrollar preguntas nuevas a medida que vayan surgiendo temas de su interés.

Finalmente, la entrevista informal, es aquella que no está guiada por una lista de preguntas determinadas. El entrevistador tiene claros los temas sobre los que quiere indagar y los introduce de manera espontánea en la conversación.


Cuestionario o encuesta



Los cuestionarios o las encuestas son herramientas con las que recolectamos información a través de preguntas cerradas o más precisas, sus resultados sobre todo son de orden cuantitativo. Esta herramienta se construye, generalmente, desde estudios o entrevistas previas, con el fin de definir las variables que se quieren cuantificar. La clave de esta herramienta está en la cantidad de datos que se recogen, por esto es importante realizar un sondeo previo de la población a la que va dirigida. La formula para calcular cuántas personas deben contestar la encuesta es bastante compleja, pues se requiere contemplar el tamaño de la población, el margen de error y la puntuación (la desviación estándar que una proporción determinada se aleja de la media), lo cual está directamente relacionado con el nivel de confianza que desees alcanzar con la encuesta, ojalá que sea mayor al 80%.

Pero para hacértela más fácil existen en internet varias calculadoras de muestra, la que nosotros utilizamos es la de SurveyMOnkey (https://es.surveymonkey.com/mp/sample-size-calculator/) una muy práctica calculadora que hasta ahora nos ha dado buen resultado.

Es posible realizar estas encuestas por Internet, teléfono o presencialmente. A nosotros nos ha dado buen resultado combinar el Internet con la presencialidad, ya que nos permite llegar a una población más amplia y diversa que con las redes se limita. Aunque hemos notado algún nivel de homogeneidad entre las virtuales y las presenciales, las redes sociales suelen definir la población a la que le vas a llegar y esto para algunos temas puede darte resultados no muy fiables.


Las Observaciones

Con las observaciones se pueden obtener datos tanto cuantitativos como cualitativos. Dentro de esta categoría hay muchas herramientas para utilizar, dentro de las más usadas por nosotros están los conteos o aforos, se trata de contar cuantas veces se repite una acción o una persona realiza una actividad. Las más comunes son los aforos de movilidad, donde se cuenta la cantidad de personas o vehículos que cruzan por un lugar determinado, estos conteos o aforos pueden hacerse de manera manual (una persona que hace una marca sobre un papel o un contador cada que se presenta el fenómeno seleccionado) o digitales a través del uso de cámaras y software con reconocimiento de objetos, personas y animales.

Para los conteos se pueden elegir aquello que se quiere medir, desde la cantidad de mujeres que caminan por un lugar hasta la cantidad de personas que usan una banca o el tiempo que dura una actividad en un lugar determinado.

Del libro How to Study Public Life de Gehl hemos adoptado y adaptado varias de sus herramientas, entre las cuales se encuentran las siguientes:


Conteos



“Casi cualquier cosa se puede contar”. Los conteos permiten saber cuántas veces sucede una determinada actividad. Algunas veces nos llama la atención algo que sucede en el espacio público, pero puede ser que ésta ocurre rara vez. Determinar las veces que sucede puede ayudar a determinar cómo promoverla, si consideramos que es benéfica, y encontrar el por qué sucede. Los conteos no son solo para observar la circulación, también los podemos usar para saber que tanto se usa una silla, que tantas personas juegan al futbol o por cuanto tiempo lo hacen, o que población es la más frecuente si son niños, ancianos, mujeres, etc. Es bueno contar a distintas horas, distintos días y bajo distintas condiciones climáticas. Estos números también nos sirven para hacer comparaciones en el tiempo y con otros lugares. Esta información, además, es muy buena para saber cuáles son las estrategias más adecuadas para ser implementadas y cuál es el diseño más apropiado para un nuevo espacio.