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El costo de moverse en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá

Tranvía de Medellín

La inequidad en el costo de moverse en Medellín y el Área Metropolitana


Para iniciar esta discusión vale la pena recordar cómo está configurado el sistema de movilidad en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Advertimos que este sistema es un poco complejo, ya que para el análisis de cada uno de los medios de transporte que lo componen es preciso considerar si están o no integrados con los otros, las posibles variaciones en sus tarifas y el tipo de usuario.


Esquema SITVA

Es importante reconocer que Medellín tiene uno de los mejores sistemas de transporte público. Su cobertura es bastante universal y el SITVA (Sistema Integral de Transporte del Valle de Aburrá), además de prestar un gran servicio, es amable con los usuarios y su entorno. Lo anterior, lo eleva por encima de muchos otros sistemas de movilidad del mundo.

Normalmente, el transporte público de las grandes ciudades cuenta con un Metro (al que se le puede dar nombres distintos) que es su sistema principal, con otro de buses que lo apoya. Medellín, por su parte, presenta otros avances en este sistema, pues cuenta con rutas de metro, tranvías, cables y BRT (Metroplús), que conforman el sistema principal y que es apoyado por buses, que integran, alimentan o ayudan en caso de fallas o interrupciones en el sistema principal.

El Valle de Aburrá tiene a su disposición un sistema integrado de transporte llamado SITVA, que está compuesto por medios de transporte diversos: dos líneas de metro elevado, una línea de tranvía sobre ruedas, dos líneas de BRT o buses con carriles exclusivos y BRT eléctrico sin vía exclusiva. Este sistema en un futuro cercano, además, contará con una nueva línea de metro a nivel, 5 líneas de cables urbanas, 1 hacia el parque Arví, que es una zona rural, y otra ubicada en el corregimiento de Palmitas no integrado físicamente al sistema.

El Área Metropolitana optó por organizar su territorio en 9 cuencas con 35 rutas. Las cuencas 3 y 6 con rutas alimentadoras, las 1 y 2 con rutas integradas que corresponden al municipio de Bello, la 4 comprende los municipios de Itagüí, La Estrella y el corregimiento de San Antonio de Prado del municipio de Medellín, la 5 incluye los municipios de Envigado y Sabaneta, la 7 los municipios de Barbosa, Girardota y Copacabana, la 8 corresponde a Laureles, La América y San Javier y, finalmente, la 9 al municipio de Caldas.


Adicionalmente, a las anteriores rutas del sistema SITVA, se cuenta con los buses de Medellín llamados TPM (Transporte Público de Medellín), conformado por 40 empresas con 170 rutas. Todas éstas se dirigen al centro de la ciudad de Medellín, lo que convierte este lugar en una estación intermodal. Si este no es su destino, es preciso caminar varias cuadras para poder tomar otro bus. A estas 170 rutas se le suman 70 rutas integradas al Metro, para un total de 240 rutas en el Área. Hace algunos años se hizo una propuesta para crear un anillo de transporte público, con el que se buscaba lograr una mejor integración y que permitiera la peatonalización del centro, la regularización de rutas de buses y redujera los niveles de contaminación. Con esto se buscaba que los usuarios accedieran más fácil al bus y mejoraran la vida de la ciudad en términos sociales, ambientales y urbanos. Esta idea al parecer fue archivada por la administración que no volvió a mencionarla, sin embargo, sigue siendo discutida por parte de gremios y habitantes del centro de Medellín.


El problema quizás está en que muchos de los planes de transporte público que se concibieron antes de la pandemia COVID-19 quedaron en pausa, como es el caso de la ampliación de las rutas de BRT (Metroplús), la cual parece, no es viable en un corto plazo y con la que los municipios del sur se beneficiarían. Otro de los planes que se ha visto frenado en los últimos 10 años es la integración de las rutas, solo se logró avanzar en la integración total para la Cuenca 3, que está compuesta por ocho rutas que beneficia a la comuna de Belén y parte de Laureles, para la Cuenca 6 con 23 rutas, que favorecen a las comunas del nororiente y centro oriente (1 Popular, 2 Santa Cruz, 3 Manrique, 4 Aranjuez, 8 Villa Hermosa, 9 Buenos Aires y parte de la 10 La Candelaria). En las demás Cuencas, sobre todo en las del norte se ha avanzado, pero todavía no se llega a su integración total. En las restantes, aunque se implementó la tarjeta cívica para el uso de los buses, esto no es todavía una integración real, pues no va más allá de que estos paren cerca de una estación del metro. Todos estos planes orientados a reorganizar el transporte público, con los que se pretendían responder a las nuevas dinámicas, cambios en las zonas de vivienda y trabajo, desaparición de las grandes fábricas y la explosión demográfica de municipios como Bello, Copacabana, La Estrella, Sabaneta y Envigado, no han avanzado mucho en los últimos 10 años.

Mapa del transporte publico

El costo de moverse

Al subir las tarifas de transporte público, la discusión sobre éste en el Valle de Aburrá vuelve a tener relevancia. Recordemos que las tarifas del transporte público son fijadas por 2 entidades. En el sistema SITVA, es decir el metro, tranvías, cables, BRT, buses eléctricos y buses integrados de la cuenca 3 y 6, las tarifas son fijadas mediante una fórmula interna. Para esto, se tiene en cuenta los costos operativos como el combustible, salarios, repuestos, tecnología y otra serie de costos. Definido este costo por la empresa metro, el Área Metropolitana en conjunto con las empresas transportadoras y las alcaldías de los municipios, fija el costo del pasaje en bus tradicional, ligeramente por debajo del costo fijado por la empresa Metro para el sistema SITVA. Este costo del pasaje suele variar de empresa en empresa, por la distancia de recorrido y del lugar en donde operan.

Además de los cálculos anteriores, se fijan distintas tarifas según 5 tipos de perfiles que se han establecido: frecuente, adulto mayor, estudiantil, personas con discapacidad, al portador y eventual. Para poder analizar la variación que se introduce con los perfiles para fijar las tarifas solo se tomará la del viajero frecuente, que es la persona que tiene una cívica personalizada con su nombre y usada por la mayoría de los habitantes del Área Metropolitana, que son usuarios frecuentes del transporte público.

Para el análisis de las tarifas, lo primero será observar los incrementos que ha tenido el costo del pasaje, el cual ha subido, en promedio, un 8% desde 2019. Este incremento fue más alto en 2023, con un 12%, al pasar de $2.580 pesos a $2.880 pesos para el pasaje con cívica personalizada. El incremento de este año no es el más alto en términos porcentuales, pero sí en términos absolutos, con un aumento de $380 pesos. Si se continúa con este tipo de incrementos en la tarifa, es muy posible que en 10 años, es decir para el 2029, lleguemos a tener un pasaje que sería el doble de costoso, llegando incluso a unos $5.000 pesos por pasaje.

Para el 2026 la tarifa del pasaje en bus más barata está en San Javier, de la empresa Metrosana, cuyo valor es, sin integración, de $2.250, pero que al integrarse a otros servicios de transporte pasa a costar $4.450, lo que da un incremento de $2.200 pesos. El pasaje más costoso es de la ruta Envigado - La Catedral, de la empresa Sotrames, cuyo costo es de $4.600, que al integrarse con otros servicios pasa a costar $5.785, con un incremento de $1.185. La tarifa más frecuente es de $3.800, la cual al integrarse con otros servicios pasa a costar $4.715, con un incremento de $915. Al comparar las anteriores cifras no se logra entender cómo la integración con otros servicios en algunos lugares vale más que en otros.


Todo esto nos lleva a pensar que la discusión sobre los costos del transporte público en el Área Metropolitana es realmente muy compleja, pues como se puede observar estos dependen de cada uno de los medios, de su integración, de las variaciones en las tarifas fijadas por las empresas y lugares en los que se presta el servicio público y, además, por las variaciones en los costos que corresponden a los distintos perfiles, según sea el usuario.

Para visualizar mejor estos costos creamos la siguiente tabla:


Continuemos el análisis con la siguiente comparación: si una persona usa solo un medio de transporte, la tarifa es de $3.820. Si usa dos, combinando una con alguna de las otras opciones, como las siguientes: 1) tranvía, bus, metro o cable. 2) tranvía, bus o con las rutas integradas. 3) tranvía con metro o cable.El costo se incrementa según sea el caso. Esto se complica si se combinan tres opciones: integrado, metro y cable en el mismo viaje o integrado tranvía o bus más metro o cable, con lo que el costo de la tarifa aumenta a $4.570 pesos.

Para las personas que toman una ruta integrada, luego toman 1 o dos de la siguiente lista: metro, cable, tranvía, bus o simplemente toma dos rutas integradas el valor es, igualmente de $4.570.

Para las personas que toman una ruta integrada, luego con 1 o dos de la siguiente lista: metro, cable, tranvía o bus llegan a pagar $6.070, siempre y cuando no se demoren más de 90 minutos en hacerlo.

Para las integraciones entre una ruta con tarjeta cívica y el SITVA el valor es, generalmente, de $4.715, lo que puede variar de municipio a municipio.


Al revisar las tarifas de buses en el Área Metropolitana la situación se torna aún más enredada. Una persona que usa el transporte público desde el mismo origen al mismo destino puede llegar a pagar tarifas muy diferentes. Esto se hace confuso, sobre todo cuando se habla de un sistema integrado.

Lo que se puede constatar es que el costo del transporte público en el Área Metropolitana es bastante discrecional, pues no tiene que ver con la distancia recorrida, ni con el tiempo y menos con la cantidad de medios que integres en su recorrido.  Esto hace que, para las personas, incluso dentro del mismo barrio, los costos de transporte sean muy diferentes.


Tarifas del Transporte público

Vamos a hacer el siguiente ejercicio para ilustrar lo anterior

Por ejemplo, si una persona vive en Bello y se dirige al Poblado tiene varias opciones para hacer este recorrido. La primera sería tomar un bus de la empresa Bellanita que lo lleve hasta el centro de la ciudad de Medellín. Desde ahí, caminar unas cuantas cuadras para luego tomar otro bus que la lleve al Poblado. El costo de este viaje es hoy en día de $7.600 (costo que equivale a la suma de las dos rutas de buses). Otra opción es tomar un integrado hasta la estación Niquía del metro para desde allí llegar a la estación Aguacatala, y desde este lugar tomar otro integrado. Si no se demorara más de 90 minutos en realizar el recorrido el costo de todo el trayecto es de $6.070 (Tipo 4, según tarifas del metro). Esta opción es menos costosa y supone un ahorro en dinero, pero implica más tiempo de desplazamiento, debido a las largas filas que se dan para acceder al metro. Si por algún motivo, poco probable, se demorara más de 90 minutos, inmediatamente su costo sube a $9.140.


Otro ejemplo, es de alguien que vive en Laureles y se dirige hacia el Poblado. Desde allí existe la posibilidad de tomar un bus que lo lleve directamente hasta allá, con un costo de $3.800 o de usar el SITVA, con un costo de $3.820.

Las diferencias en los costos entre las distintas rutas no parecen corresponder a nada en particular, pues rutas con la misma distancia suelen costar más desde el Noroccidente que desde Laureles.


Lo que se observa es que los costo de moverse público en el Área Metropolitana pueden tener enormes diferencias.  Quisimos hacer un mapa de cuánto es el costo del pasaje para personas de diferentes lugares; pero esto fue imposible, pues este varía y depende mucho de dónde vives y a dónde vas. Lo que sí se puede decir, es que las personas que van desde las comunas de Robledo, 12 de Octubre, Castilla y Bello hacia El Poblado en el norte, son los que más pagan y, también, los que desde el sur, Envigado y Sabaneta se desplazan hacia Belén y Guayabal.


La nueva encuesta Origen y Destino debería darnos herramientas para reorganizar los costos y buscar una integración completa, la cual hasta el momento no ha sido posible, por diversas razones que alegan la empresa metro y demás empresas de buses. Hasta el día de hoy se encuentran totalmente integradas la Cuencas 3 que corresponde a barrios de la comuna Belén y Laureles Estadio y la Cuenca 6 que corresponde a las comunas Manrique, Aranjuez, Santa Cruz y Popular, Villa Hermosa, La Candelaria y Buenos Aires, aunque en éstas últimas aún se mantiene una competencia entre las empresas de buses por los pasajeros, con lo que se crea un ambiente hostil para sus usuarios.


Creemos que si se logra una integración total del sistema de transporte público en el Área Metropolitana se podría reducir los costos de transporte para las personas que viven más retirados del metro, con lo que se llegaría a mejorar las condiciones de vida de la totalidad de los habitantes del Área Metropolitana y de esta manera construir una ciudad cada vez más amable para todos.

 
 
 
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